Debo confesar que el 2010 se me hizo un año altamente agradable. Es bastante común leer a todo el mundo quejándose, lamentando la pérdida de un ser querido o hablando de los males que aquejan al país, pero yo no pretendo celebrar el fin del 2010 bajo esa premisa.
Fue un año crucial para mí en muchos aspectos. A nivel personal enrumbé mi vida en pro de mi propio beneficio y con ello pude pasar un episodio que, aunque fue maravilloso, ya empezaba a pesar en mi bienestar mental.
El 2010 también me permitió empezar mis propios proyectos y el 2011 me permitirá recoger los frutos de ello.
Creo que muy a pesar de la situación venezolana las cosas me han salido bien. Podrían salirme mejor, como no, pero no pienso lamentarme en lo más mínimo. A diferencia del fin del 2009, en este momento poseo expectativas muy altas acerca de mi destino.
Lamento profundamente la situación de Venezuela, creo que es algo que permitirá al país “avanzar” y espero que así suceda. De mi parte, el mejor de los deseos para quienes me leen.
Cero quejas y lamentos, intenten echarle bolas el próximo año con optimismo, por lo menos es algo que nadie puede robarnos.
Un abrazo pa’ todo el mundo
"Después de todo, Dios escribió el libro, ¡y en él dice que nos hizo a su semejanza! Así que si somos tontos, entonces Dios es tonto…y si, tal vez un poco feo" – Frank Zappa


